bacsubi80
Usuario de la Comunidad

Supongo que todos tenemos terribles historias para no dormir relacionadas con empresas transporteras. Y algunos cuentos maravillosos también, supongo. Quiero creer que alguno se habrá casado en Las Vegas con la repartidora paquetera, tras una larga y lúbrica relación y muchos muchos deliciosos pastelillos caseros elaborados con ternura. O con el repartidor.

Leyéndoos me acordé de cómo me llegó un paquete con ordenador dentro, no hace mucho. Paquete con cartón de refuerzo y un montón de pegatinas de frágil, una bola gruesa de plástico de burbujas, y un compaq dentro, ordenadores hechos para aguantar ser usados como balón de fútbol. Pues llegó roto, y era muy evidente por la pinta de la caja de que la pobre las había pasado canutas en el camino. Devolución y nuevo envío, que fui a recoger directamente a la casa transportera. Caja aún más tocada, con lateral hundido y con marcas de desgaste por rozamiento. Eso sí, el ordenador entero, cosa increíble.

También me acuerdo de cómo funciona una empresa que conozco, y que no uso ni loco, porque lo que allí se ve es cosa de peli de david Fincher o de anime postapocalíptico. Pero algunas empresas son buenas buenas.

Saludos.