Si, son precisamente esos trabajadores que, movidos por la ambición y oscuros intereses espurios, se instalan en una atalaya de frustración y rencor y se permiten censurar a quienes por su talento y esfuerzo son recompensados con una "tarjeta fantasma" que les permite cubrir con dignidad y solvencia el desempeño de sus altas responsabilidades de gestión. ¡ Qué país !